Rutas del centro histórico: caminar la Ciudad de México sin prisa
Itinerario de tres días entre patios, mercados y azoteas
Publicado el 12 de marzo de 2025 · Recorrido urbano a pie
El centro histórico se recorre mejor cuando se acepta que no todo cabe en una mañana. La tentación de encadenar el Zócalo, la Catedral, el Templo Mayor y Bellas Artes en un solo día deja poco espacio para mirar. Este itinerario propone tres días con tramos cortos: del Zócalo hacia Santo Domingo, después hacia La Merced y, al final, las azoteas del corredor Madero.
La primera jornada conviene empezarla temprano, antes de que las calles se llenen de grupos. Un café en la zona de Santo Domingo y una vuelta por los portales permiten entrar en el ritmo del barrio sin agobios. A media mañana, los patios de los edificios antiguos abren sus puertas y vale la pena detenerse en cualquiera que tenga la entrada franqueada: suelen ser la mejor parte del recorrido.
El segundo día apunta hacia La Merced. Es un tramo más ruidoso, con puestos de fruta, especias y flores que ocupan las aceras desde muy pronto. Aquí conviene caminar sin prisa y sin objetivo fijo, dejando que el mercado marque el paso. Para descansar, las fondas de los alrededores sirven comida casera a precios de barrio, y a esa hora el bullicio baja un poco.
El tercer día se reserva para las azoteas del corredor Madero. Muchos edificios han convertido sus terrazas en cafés y bares con vistas a las cúpulas y a los tejados. Subir al atardecer, cuando el sol ya no aprieta, es la forma más tranquila de cerrar el recorrido y ver la ciudad desde arriba.
Una nota práctica: entre junio y septiembre las lluvias llegan por la tarde, casi siempre después de las cuatro. Conviene llevar un impermeable ligero y dejar las caminatas largas para la mañana. En temporada seca, en cambio, el sol del mediodía es fuerte y hace falta agua y sombrero. En cualquier caso, el calzado cómodo importa más que cualquier otra cosa.